viernes, agosto 12, 2005

Una mañana, un colectivo y… ¿un ángel?


Jueves 7:20 hs (de la madrugada) me desperté, me había quedado dormido, tenia que estar a las 7:30 en el centro, un compromiso que se podría llamar de trabajo, voluntario obviamente (no me pagaron… x lo que hice) Me levante a mil (va en realidad a 23… estaba todavía dormido) agarre lo primero que había, me vestí y tuve que salir casi sin desayunar, por suerte habían galletas en la alacena y eran 4 Melbas y 5 Pepitos. Ah y unas galletas de agua, que no agarre. Salí para tomar el colectivo, mientras lo esperaba, me cagaba de frío, estaba desabrigado. Esperaba ansioso el transporte publico, esperando que viniera vacío, así podía sentarme y dormir un rato mas. Subí pedí escolar... y me lo dieron. En la cuarta fila, estaba el único asiento disponible, va en realidad, medio asiento, porque en la butaca de al lado estaba sentado un hombre excesivamente pasado de peso (gordo) que tenia puesto una campera demasiado gordinflona y abrigada. Me senté en esa mitad, sabiendo que no iba a poder dormir así de incomodo y pensando, como me gustaría tener la campera del gordo (seguía con mucho frío). Comenzó a subir gente, la mayoría pibes que iban a la escuela o que hacían que iban al colegio y se rateaban (como lo hice muchas veces yo). Pendejos que a pesar de la hora, tenian todo la energia para joder. Y joderme a mí con sus gritos. En esa masa de gente subió una señora (no era tan vieja) y me miro para que le diera el asiento… No se lo di… quizás estuve mal, pero no tenia ganas de ser cordial y mucho menos de pararme, además la señora tenia cara de jirafa. En el trayecto pase por mi antiguo colegio y se me vinieron muchos recuerdos… Uf!! Tantas cosas vividas… Luego pasamos por la odiosa Facultad de Ingeniería, donde hice el cursillo de Ingeniera en Minas (supuestamente mi vocación) que feo recuerdos nunca me sentí tan “sapo de otro poso” en ese lugar… Por suerte pasamos rápido… De repente subió una chica, una mujer, sinceramente hermosa, con unos ojos llamativos, me miro… la mire… me miro y yo baje la mirada… y pasó hacia el final del ómnibus… me sentí un pelotudo por haber bajado la mirada… trataba de darme vuelta para verla, pero el colectivo estaba muy lleno, quería darle el asiento, quería ver esos hermosos y atractivos ojos nuevamente que acompañaban a una cara angelical y lo único que podía ver era a la vieja que me seguía mirando para que le diera el asiento. Llegó el momento de mi bajada y para sentirme mas frustrado… no la pude ver… era raro porque se había subido unas 5 cuadras antes y ya no estaba… quien era esa mujer… esa bella dama… esa señorita que se quedo en mi mente… ¿seria un ángel? No lose… pero me encantaría verla de nuevo…
Conclusión… me levante de muy mal humor… fue una de esas mañanas detestables en el cual decís “porque no me quede en mi cama”. Pero lo bueno fue que comí galletas pepitos… y vi una luz de mujer… estas dos ultimas cosas no me pasan muy seguido, pero fue un buen complemento para dejar un poco de lado la frustrada mañana que comencé…

4 Comments:

Blogger Niño Lobo said...

Amores de colectivos... todo un fiasco.

11:56 a. m.  
Blogger g said...

Si vos sos de san juan, porque la foto es de un colectivo de bs as?

3:20 p. m.  
Blogger Cexy said...

Se que este comentario es muy dolubo, pero lo siento... me has hecho reir mucho gustavo!!! ojala que te la vuelvas a cruzar... cuando me ves pensaras lo de cara de angel y esas cosas???

7:37 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

best regards, nice info » » »

9:46 a. m.  

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